La República Dominicana, ubicada en el centro de tres continentes, América, Europa y África, y por ende, el centro geográfico del planeta. Desde los inicios de la República Dominicana como geografía conocida por otros territorios, desde que aquel navegante, Cristóbal Colon, movido por la curiosidad, por el dinero o por la aventura, vislumbró las tierras que más adelante se convirtieron en la isla conocida como La Española, y de la cual se hicieron tantos elogios, “La Primada de América”, “La Grecia de América”. Hemos pasado por descubrimientos, esclavitud, divisiones, revoluciones, independencias, reconquistas, anexiones, ocupaciones, dictaduras y una que otra situación un tanto incomoda para los dominicanos que creemos en nuestra patria.
Desde el punto de vista geográfico, la República Dominicana se encuentra en un puesto estratégico y totalmente provechoso ante los demás países caribeños y tropicales. El hecho de encontrarnos en el centro cercano de potencias importantes, tanto política como económicamente, como lo son los Estados Unidos de América así como España, Inglaterra y Francia, hace del país un punto de recibimiento, la antesala de dos continentes que, unidos por una especie de puente invisible, como podría considerarse la República Dominicana, realizan sus encuentros económicos, políticos y sociales.
La economía del país se beneficia del movimiento que ocurre en su alrededor, las grandes potencias vienen a él en búsqueda de riquezas metálicas. Las exportaciones, aunque no tantas como debieses, fomentan una economía de intercambio y que, unidas a las importaciones de los demás países, concurren en la solvencia del nuestro. No obstante el pueblo, y el mundo, es conocedor de las grandes deficiencias económicas existentes en la República Dominicana, este sabe cómo salir adelante en las nuevas obras de infraestructura, tanto viales como hospitales, escuelas y demás.
La política dominicana esta más afectada incluso que la economía, aquel que se encuentra en el poder piensa simplemente con el bolsillo, creando un fondo personal con los fondos estatales y ocasionando un ambiente de desequilibrio económico y moral en el pueblo dominicano. Contando con unos que dicen harán miles de cosas que el pueblo, como gente pensante y consciente, sabe que no serán realidad, pero ante la falta de líderes que piensen en pro del país y no en pro de su propio bienestar, no podremos nunca pretender un país progresista.
Pero la República Dominicana es más que eso, es más que un simple país lleno de problemáticas sociales, económicas y políticas, va mas allá de lo que unos piensen hacer, hagan o puramente no les interese hacer. La República Dominicana es gente, es Caribe, es positivismo, es paisaje, es feliz, es carnaval, es visionario, es un millón de cosas que son más grandes que el problema, el primer paso es defender lo que somos y en lo que en realidad creemos que puede ser y llegar a ser el país que tanto da a los que en el viven y a los que van a él en búsqueda del placer que ofrecen sus paisajes, pero aun mas, su gente.
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